Carta Para Mi Madre 50: A%c3%b1os Fallecida Para Llorar

No sé si hay un cielo. No sé si hay un reencuentro. Pero si lo hay, llegaré corriendo, tropezando, arrastrando estos 50 años de cartas no enviadas, y te abrazaré sin soltarte. Te diré todo lo que me callé. Lo bueno. Lo malo. El vacío.

Carta para mi madre fallecida hace 50 años Querida mamá: carta para mi madre 50 a%C3%B1os fallecida para llorar

Llorar no es volver al pasado. Llorar es traerla al presente. No sé si hay un cielo

Te llevo en cada célula. En cada decisión. En cada lágrima que me da vergüenza mostrar, pero que hoy, en esta carta, dejo caer sin filtro. Te diré todo lo que me callé

Siéntate. Toma esta carta. Es tuya. La sociedad cree que el dolor tiene fecha de caducidad. Nos venden la idea de que cinco, diez o veinte años son suficientes para "cerrar el duelo". Pero a los 50 años, el dolor no es más agudo, es más sabio. Ahora duele de otra manera.

Han pasado 50 años. Medio siglo. En el calendario, eso parece una eternidad. En el corazón de una hija o un hijo, no son más que cinco latidos largos y huecos. Si has llegado hasta aquí buscando una "carta para mi madre 50 años fallecida para llorar", no buscas palabras bonitas. Buscas un permiso. El permiso para seguir llorando cuando el mundo te dice que ya deberías haber superado la pérdida.

Hoy cumpliste 50 años de no estar. Y no sé cómo escribir eso sin que las letras se quemen.